En ALTORIA SERVICOMPLEX somos especialistas en reparación e instalación de poleas para todo tipo de persianas en Pozuelo de Alarcón, ofreciendo un servicio cercano, rápido y orientado a la seguridad y el buen funcionamiento diario. Atendemos persianas enrollables, persianas de PVC, aluminio, sistemas manuales y motorizados, resolviendo desde ruidos y rozamientos hasta bloqueos por desgaste de la polea o desajustes del eje.
Servicios de persianistas en Pozuelo de Alarcón
Atendemos persianas domésticas y comerciales, persianas enrollables, persianas de aluminio, PVC y sistemas mixtos, así como persianas motorizadas y manuales. Realizamos reparaciones de cinta, recogedor, polea, eje, lamas, topes, guías y soportes, además de ajustes de cajón y alineación para evitar roces, ruidos y atascos repetitivos. Cuando el problema es eléctrico, revisamos el motor, el pulsador, el mando, el cableado y los finales de carrera, buscando un resultado seguro y estable.
Cambio de lamas en persianas en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Sustituimos lamas rotas, dobladas o descolgadas para que tu persiana vuelva a subir y bajar con suavidad. Revisamos guías, topes y encajes del paño, alineamos el conjunto y dejamos el recorrido estable para evitar nuevos atascos. Servicio de persianistas en Pozuelo de Alarcón 24 horas, con atención urgente en Madrid.
Cambiar lamas 24hCambio de cintas y recogedores en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Cambiamos cintas deshilachadas o partidas y sustituimos recogedores dañados, ajustando la tensión para que no haya tirones ni saltos. Comprobamos el paso de cinta, el tambor y el rozamiento para alargar la vida del sistema y evitar roturas repetidas. Persianistas en Pozuelo de Alarcón 24 horas con servicio rápido en Madrid.
Cambiar cinta y recogedor 24hCambio y reparación de cerraduras en persianas en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Reparamos cierres que se quedan atascados, bombines dañados o cerraduras que no encajan correctamente. Sustituimos piezas si es necesario y ajustamos el mecanismo para que cierre suave, con seguridad y sin forzar la persiana. Servicio de urgencias 24 horas en Pozuelo de Alarcón y Madrid.
Cerraduras de persianas 24hCambio y reparación de ejes y soportes de persianas en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Corregimos holguras, ruidos y desalineaciones en el eje y sus soportes para lograr un giro estable y sin rozamientos. Revisamos anclajes, nivelación y estado del conjunto, sustituyendo componentes cuando procede para evitar desgastes y bloqueos. Persianistas en Pozuelo de Alarcón 24 horas con cobertura en Madrid.
Reparar ejes y soportes 24hCambio y reparación de tambores de persianas en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Reparamos o sustituimos el tambor cuando la cinta patina, se atasca o no recoge correctamente. Ajustamos el bobinado, revisamos el eje y dejamos el sistema equilibrado para un funcionamiento suave y constante, sin tirones. Atención de persianistas en Pozuelo de Alarcón 24 horas en Madrid.
Reparar tambor 24hReparación de persiana atascada en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Diagnosticamos y desbloqueamos persianas atascadas por lamas fuera de guía, cinta cruzada, eje frenado o piezas deterioradas. Realizamos el ajuste completo del recorrido y revisamos los puntos de rozamiento para que no vuelva a bloquearse. Servicio urgente 24 horas de persianistas en Pozuelo de Alarcón y Madrid.
Desatascar persiana 24hReparación e instalación de motores para persianas en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Instalamos motor tubular y reparamos automatismos cuando la persiana no sube, no baja o pierde fuerza. Ajustamos finales de carrera, revisamos mandos y conexiones, y dejamos la motorización segura y cómoda para el uso diario. Persianistas en Pozuelo de Alarcón 24 horas con asistencia en Madrid.
Motor de persiana 24hReparación e instalación de poleas en persianas en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Cambiamos poleas desgastadas o rotas y ajustamos el recorrido para evitar rozamientos, ruido y desgaste prematuro de la cinta. Verificamos la alineación del paso de cinta y el estado del sistema para un funcionamiento suave y silencioso. Servicio 24 horas de persianistas en Pozuelo de Alarcón, Madrid.
Reparar polea 24hReparación y sustitución de manivelas en persianas en Pozuelo de Alarcón 24 horas
Arreglamos manivelas flojas, ejes pasados y mecanismos duros que impiden un giro correcto. Sustituimos las piezas necesarias, ajustamos el conjunto y comprobamos el funcionamiento final para que la persiana suba y baje sin esfuerzo. Persianistas en Pozuelo de Alarcón 24 horas con servicio en Madrid.
Reparar manivela 24hNuestro equipo de técnicos realiza un diagnóstico preciso, sustituye componentes dañados y ajusta el mecanismo para lograr una subida y bajada suave, sin tirones. Trabajamos con recambios de calidad, cuidando la durabilidad y el acabado, y ofreciendo mantenimiento preventivo para evitar averías recurrentes en cinta, recogedor o guías.
Si además necesitas comparar alternativas en la región, consulta Solución de persianas de vivienda en la zona de Móstoles económica y valora la opción que mejor se adapte a tu vivienda.
En Pozuelo de Alarcón, contamos con atención ágil, presupuesto claro y soluciones eficaces para que tus persianas recuperen su rendimiento. Confía en ALTORIA SERVICOMPLEX para la reparación e instalación de poleas con resultados profesionales y trato de proximidad.
Reparación e instalación de poleas en todo tipo de persianas en Pozuelo de Alarcón
Cuando una persiana deja de subir suave, la cinta se “muerde” o aparece un chirrido que antes no estaba, muchas veces el origen no está en las lamas, sino en la polea (y en el conjunto de guía, eje y cinta/cuerda). En Pozuelo de Alarcón esto es especialmente habitual en viviendas con cajón de persiana muy usado a diario: chalets en Somosaguas, urbanizaciones de La Finca o pisos en Avenida de Europa, donde la persiana actúa como protección solar y privacidad y se manipula varias veces al día. La verdad es que una polea fatigada no suele “avisar” con una rotura limpia: empieza con síntomas pequeños, y un día la cinta se deshilacha o se sale, dejando la persiana a medias, justo cuando más falta hace.
En la práctica, reparar o instalar poleas exige mirar el conjunto completo y no solo “cambiar una pieza”. Una polea desgastada puede estar provocando un roce constante que acorta la vida de la cinta; o el problema puede ser la alineación del paso de cinta en el cajón, algo típico cuando el cajón ha sufrido pequeñas deformaciones, o cuando se han hecho reformas y el acceso queda más incómodo. En persianas exteriores, además, la entrada de polvo y cambios de temperatura aceleran el desgaste del rodamiento o del material de la polea.
Trabajar con un enfoque profesional aporta tranquilidad: se inspecciona el estado del soporte, el giro real de la polea, la tensión de la cinta, la posición del recogedor y el funcionamiento del eje. En un servicio como el de ALTORIA SERVICOMPLEX, lo importante es que la solución quede estable: que la persiana suba sin tirones, que la cinta no se retuerza y que el giro sea uniforme. Y, sobre todo, que el arreglo no sea “pan para hoy y hambre para mañana”.
También conviene ser honestos con lo que se ve al abrir el cajón: si la cinta está al límite o el recogedor está muy fatigado, cambiar solo la polea puede ser un ahorro engañoso. Un buen trabajo deja todo el recorrido suave, sin puntos duros; cuando eso ocurre, se nota desde el primer tirón, y el alivio es inmediato.
Averías típicas de poleas en Pozuelo: señales, riesgos y cuándo intervenir
Los fallos de poleas de persiana suelen repetirse, pero no siempre se manifiestan igual. En barrios como Húmera, donde hay muchas viviendas con persianas de uso intensivo y cajones de accesos variados (algunos con registros estrechos), es frecuente que el primer síntoma sea un sonido seco al tirar, como si la cinta “saltara” por dentro. En otras casas, sobre todo en zonas como La Finca, se percibe un roce continuo: la persiana sube, sí, pero cada subida deja la cinta un poco más marcada o deshilachada en un borde.
Señales claras de que la polea o su entorno están fallando: la cinta se desplaza hacia un lado y no queda centrada, aparecen fibras sueltas, el giro se vuelve irregular o, directamente, la cinta se sale y se queda atrapada en el cajón. Otro clásico: la persiana baja bien por gravedad, pero al subir hay que “pelearse” con ella. Ese esfuerzo extra suele ser una combinación de polea con desgaste y desalineación del paso de cinta.
El riesgo de alargar demasiado la intervención es práctico: si la cinta se corta con la persiana abajo, te quedas sin luz y sin ventilación; si se corta con la persiana arriba, pierdes privacidad y seguridad. Además, una polea que se frena puede forzar el recogedor hasta romper su muelle. Y cuando el problema se convierte en doble (polea + recogedor), el coste y el tiempo de trabajo crecen.
La decisión técnica no se basa en intuiciones. Se revisa el diámetro y el canal de la polea (para que la cinta asiente sin “morder”), el estado del eje o tambor y el ángulo de entrada/salida. Muchas reparaciones rápidas fallan por un detalle: montar una polea “parecida” pero no compatible con el ancho o el tipo de cinta. A corto plazo funciona; a medio plazo vuelve el roce y la cinta se daña. Por eso, intervenir a tiempo y con pieza adecuada suele ser la opción más sensata.
Poleas compatibles con todo tipo de persianas: manuales, motorizadas y de seguridad
Hablar de “todo tipo de persianas” en Pozuelo de Alarcón implica convivir con varios sistemas: persianas enrollables tradicionales, persianas exteriores de aluminio, soluciones más robustas en chalets, y también persianas motorizadas donde el circuito de elevación cambia, pero el cajón sigue teniendo elementos mecánicos que pueden requerir ajuste. La compatibilidad real de una polea no se define solo por el tamaño; también por el modo en que guía la cinta o cuerda, por su soporte y por la fricción que genera.
En persianas manuales con cinta, la polea trabaja como punto de desvío y guía. Si el canal está gastado, la cinta se va “afilando” por un borde. Si el soporte está vencido, la cinta entra torcida y el problema se repite aunque la polea sea nueva. En persianas con cuerda (menos comunes, pero presentes en algunas instalaciones), la polea exige un canal y un giro que eviten que la cuerda se deshilache o se enrede. Y en persianas más pesadas (por ejemplo, con lamas térmicas o de seguridad), el esfuerzo es mayor: ahí se nota mucho la diferencia entre una polea de calidad y una de material blando que se marca con el uso.
En persianas motorizadas, aunque el motor gestione la subida y bajada, a veces se mantienen guías, pasacintas anulados o elementos residuales del sistema previo. Además, no todo “va de motor”: una persiana puede ir motorizada y, aun así, rozar por un cajón mal ajustado. La instalación o sustitución de poleas (o su retirada correcta cuando ya no aplica) forma parte del trabajo bien hecho: dejar el conjunto limpio, alineado y sin puntos de fricción innecesarios.
En Pozuelo es común encontrar reformas donde se cambió la persiana, pero se mantuvo parte de la ferretería interna. Ahí aparecen incompatibilidades: cinta más ancha que el canal, polea que no gira libre o soporte que quedó fuera de eje. Resolverlo requiere abrir, medir y elegir recambio correcto, no improvisar.
Instalación de poleas nuevas: criterios de elección y montaje sin errores
Instalar una polea no es “atornillar y listo”. El criterio empieza por identificar el recorrido real de la cinta: desde el recogedor, pasando por el pasacintas, hasta el interior del cajón y el punto donde se guía hacia el eje. Se comprueba el ancho y espesor de la cinta (y su estado), porque una cinta fatigada puede engañar: parece compatible, pero al tensar se retuerce y trabaja mal sobre una polea nueva.
Después se valora el tipo de polea: con casquillo o con rodamiento, según el uso y la carga. En viviendas donde la persiana se acciona muchas veces al día —por ejemplo, salones muy soleados en Avenida de Europa—, un giro más fluido se traduce en menos desgaste acumulado. También se revisa el soporte: si está deformado o su tornillería baila, la polea nunca quedará alineada. En ese punto, insistir en “solo cambiar la polea” suele ser el error que provoca la repetición de la avería.
El montaje correcto incluye pruebas: se sube y baja varias veces comprobando que la cinta no se desplaza lateralmente, que no hay roces en el canto del cajón y que el recogedor recupera tensión sin tirones. Un detalle que marca la diferencia es el ángulo de entrada: si la cinta entra demasiado alta o baja, la polea trabaja forzada. Ajustarlo requiere tiempo y experiencia, pero evita que la cinta se abra en abanico y termine rompiendo.
Además, se deja el cajón con un acceso razonable para futuras revisiones. En la práctica, muchas incidencias se agravan porque alguien cerró el cajón a presión o con tornillos inadecuados. Una instalación profesional piensa también en el “mañana”: mantenimiento sencillo y cero sorpresas.
Proceso de reparación en Pozuelo de Alarcón: diagnóstico, recambios y tiempos realistas
Una reparación de poleas de persiana fiable empieza por un diagnóstico que no se limite al síntoma. Que la cinta se haya roto no significa automáticamente “polea mala”; puede ser una guía desalineada, un pasacintas cortante o un recogedor que ya no mantiene la tensión y obliga a tirones bruscos. Por eso se revisa el recorrido completo y se buscan marcas: cintas mordidas en un punto concreto, restos de plástico o metal en el cajón, y holguras en el soporte de polea.
En Pozuelo de Alarcón, la tipología de vivienda influye en el tiempo de intervención. En pisos, el acceso al cajón suele ser más directo, aunque a veces está oculto por cajones compactos o acabados de obra. En chalets, el cajón puede estar más alto o con elementos exteriores; y en urbanizaciones, ciertas persianas son más pesadas y exigen un ajuste fino para que no “caigan” de golpe. Todo eso cambia el tipo de recambio y la manera de probar el funcionamiento.
En la práctica, una reparación bien ejecutada incluye: apertura cuidada del cajón (sin dañar tapas ni juntas), desmontaje de la polea y evaluación del soporte, sustitución por un recambio compatible, verificación del estado de cinta y recogedor, y pruebas de ciclo. Si se detecta que el borde del pasacintas está cortando la cinta, se corrige; si el recogedor está vencido, se recomienda sustituirlo. La tranquilidad llega cuando el sistema trabaja suave, sin necesidad de “darle un tirón final”.
En cuanto a tiempos, lo razonable es hablar con realismo: muchas reparaciones de polea son resolubles en una visita si hay acceso y el conjunto no está dañado. Cuando hay que ajustar soporte, renovar cinta y revisar recogedor, la intervención se alarga, pero se gana fiabilidad. El objetivo es que, al día siguiente, la persiana se use con normalidad, sin miedo a que vuelva a fallar.
Precio orientativo y factores que influyen (sin sorpresas)
El coste de reparar o instalar una polea depende menos de la pieza en sí y más del contexto: acceso al cajón, estado de la cinta, compatibilidad de recambios y si hay daños colaterales. Para evitar sorpresas, se suele valorar por bloques: diagnóstico y apertura, sustitución de polea, ajustes y pruebas, y posibles elementos asociados (cinta, pasacintas, recogedor).
Hay casos sencillos: polea accesible, soporte sano y cinta en buen estado. Y hay casos donde el problema se ha extendido: cinta deshilachada, recogedor agotado, e incluso marcas en el cajón por roce constante. En viviendas donde se ha reformado el interior y el cajón quedó “sellado” con pintura o remates, abrir y cerrar sin dañar acabados requiere más tiempo y cuidado. Eso también influye.
Un error común es comparar precios como si todas las poleas fueran iguales. No lo son. Una polea que no gira bien, o cuyo canal no corresponde a la cinta instalada, genera un desgaste acelerado. El ahorro inicial se paga con una segunda visita y una cinta rota. Por eso, el enfoque profesional prioriza compatibilidad y ajuste, no solo sustitución.
También conviene considerar el uso real: persianas que se suben y bajan varias veces al día (dormitorios, salones muy expuestos) merecen un montaje especialmente fino. Y, si la persiana es pesada, se revisa que el esfuerzo sea razonable para evitar que el usuario acabe tirando con fuerza, lo que castiga todo el sistema.
Garantía, mantenimiento y confianza: lo que marca un trabajo bien hecho
Una reparación de polea no debería dejarte con dudas, sino con una sensación concreta: “esto vuelve a ir fino”. Esa confianza se gana con detalles: recambio adecuado, montaje alineado, pruebas repetidas y un cierre del cajón correcto. En un entorno como Pozuelo de Alarcón, donde conviven viviendas de alta exigencia acústica y térmica con pisos más tradicionales, se nota muchísimo cuando el sistema queda ajustado: menos ruido, menos tirones y una cinta que no se marca.
La garantía de un trabajo serio tiene sentido cuando el profesional ha intervenido con criterio técnico: ha revisado soporte, cinta, recogedor y puntos de roce. Si se cambia una polea pero se deja un pasacintas que corta, el fallo reaparece y nadie gana. Por eso, la recomendación práctica es clara: no tratar la polea como una pieza aislada, sino como parte de un mecanismo de elevación donde cada elemento influye.
En cuanto a mantenimiento, lo más útil es sencillo y realista. Evitar tirones bruscos, no forzar cuando se note un punto duro y actuar rápido si la cinta empieza a deshilacharse. Si escuchas un chirrido nuevo, no esperes a que “se pase”: suele ser fricción. En casas con más polvo o exposición exterior, conviene revisar el cajón de vez en cuando, sobre todo antes del verano, cuando el uso se dispara. Si quieres ampliar información general sobre la normativa y el municipio, puedes consultar el sitio oficial del Ayuntamiento: https://www.pozuelodealarcon.org/
En ALTORIA SERVICOMPLEX se trabaja con una idea simple: que la solución sea estable y que el usuario recupere la rutina sin pensar en la persiana. Esa sensación de alivio —subir y bajar sin miedo a que se atasque— es, al final, la medida más honesta de un buen resultado.
Recomendaciones locales: casuísticas habituales en Somosaguas, La Finca, Avenida de Europa y Húmera
En Somosaguas es común encontrar persianas con recorridos largos y cajones donde el acceso exige cuidado. En estos casos, una desalineación mínima se traduce en desgaste acelerado, porque la cinta trabaja más metros y cualquier roce se multiplica. Además, en viviendas grandes, la persiana puede ser más pesada; ajustar la guía y asegurarse de que la polea gira libre evita que el usuario acabe usando fuerza de más.
En La Finca, muchas instalaciones tienen un estándar alto y se espera un funcionamiento silencioso. Aquí, una polea con holgura o un montaje sin alineación se nota enseguida: vibración, ruido y sensación de “rascado”. La intervención suele centrarse en precisión: compatibilidad exacta, giro suave y pruebas repetidas para garantizar un resultado fino, no solo funcional.
En Avenida de Europa, con muchas viviendas en bloque y persianas muy usadas por orientación y horas de sol, el patrón típico es cinta fatigada por uso y por roces acumulados. Es frecuente que el problema aparezca “de golpe” porque la cinta aguanta hasta que ya no puede más. Cambiar polea sin revisar cinta y pasacintas suele ser una receta para repetir avería.
En Húmera, además, se ven combinaciones de sistemas manuales con reformas parciales: se cambió la persiana, pero quedaron elementos antiguos en el cajón. Ahí la compatibilidad es crítica. Una polea “casi igual” puede funcionar semanas y luego empezar a morder la cinta. La recomendación es medir, ajustar y dejar el paso de cinta centrado, aunque implique invertir un poco más de tiempo en la primera intervención.
FAQ sobre reparación e instalación de poleas de persianas en Pozuelo de Alarcón
¿Cómo sé si el problema de mi persiana es la polea y no la cinta?
Si la cinta se deshilacha siempre por el mismo borde, si se desplaza lateralmente al subir o si oyes un roce continuo dentro del cajón, la polea o su alineación suelen estar implicadas. En viviendas de Avenida de Europa es típico notar “tirones” al final del recorrido: ahí puede haber una polea frenada o un pasacintas que fuerza el ángulo. La comprobación útil es observar la cinta: marcas diagonales o desgaste en un solo lado suelen señalar guía defectuosa.
¿Se puede cambiar solo la polea sin sustituir la cinta?
Se puede, pero no siempre conviene. Si la cinta ya tiene fibras rotas, brillo por fricción o un estrechamiento visible, lo sensato es valorar el cambio conjunto. En Somosaguas, por recorridos largos, una cinta fatigada puede romper poco después aunque la polea sea nueva. La decisión se toma revisando el estado real: cuando el daño está localizado y reciente, puede bastar la polea; cuando hay desgaste general, es mejor prevenir.
¿Qué pasa si sigo usando la persiana con la polea dañada?
Lo habitual es que el problema vaya a más: la cinta se marca, el recogedor se fatiga y la persiana empieza a quedarse a medias, generando preocupación por seguridad y privacidad. En chalets de Húmera o La Finca, una rotura puede dejar una ventana expuesta. Además, forzar la subida con tirones aumenta el riesgo de que la cinta se salga del canal y se atasque dentro del cajón, complicando la reparación.
¿Las poleas son iguales para todas las persianas enrollables?
No. Cambian por diámetro, tipo de canal, material, sistema de fijación y compatibilidad con el ancho de cinta o cuerda. Una polea “parecida” puede funcionar al principio y desgastar la cinta con el tiempo. En Pozuelo se ven muchas reformas parciales donde se mezclaron componentes; por eso se mide y se verifica el giro y la alineación antes de montar. La compatibilidad no es estética: es mecánica.
¿En persianas motorizadas también se reparan poleas?
Depende del sistema y de la instalación previa. Algunas persianas motorizadas no usan polea de cinta, pero sí pueden conservar guías o elementos en el cajón que generan rozamientos si están mal resueltos. También ocurre que se anuló el sistema manual sin retirar o fijar correctamente ciertos componentes. En viviendas de La Finca, donde se busca silencio, un ajuste interno mal resuelto se percibe como vibración o roce aunque el motor funcione.
¿Cuánto tiempo suele durar una reparación de polea en Pozuelo de Alarcón?
Si el acceso al cajón es bueno y no hay daños añadidos, puede resolverse en una visita con pruebas incluidas. Cuando el cajón está muy cerrado por acabados, o cuando además hay que ajustar soporte, cambiar cinta y revisar recogedor, la intervención se alarga. En pisos de Avenida de Europa suele ser más directo; en chalets de Somosaguas el acceso y la altura pueden exigir más preparación. Lo importante es no dejar el sistema “a medias”.
¿Qué mantenimiento básico puedo hacer para alargar la vida de la polea?
Evita tirones bruscos y detente si notas un punto duro nuevo. Si escuchas un chirrido o ves que la cinta se desplaza hacia un lado, conviene revisar antes de que se deshilache. En la práctica, una señal temprana es el polvo negro o restos de material cerca del paso de cinta: indica fricción. También ayuda no dejar la persiana “colgada” a medias con tensión extra en la cinta durante días, algo común en invierno.
¿Qué garantías suelen acompañar una sustitución de polea bien hecha?
Una garantía con sentido se apoya en un trabajo completo: recambio compatible, alineación correcta, pruebas de subida/bajada y revisión de elementos asociados (pasacintas, recogedor, cinta). Si se corrige la causa del desgaste, la reparación es estable. Cuando solo se cambia la polea sin revisar el resto, la garantía se vuelve frágil porque el fallo puede venir de otra parte. Por eso es clave documentar qué se ha revisado y qué se recomienda.
Tabla de Contenidos
- Reparación e instalación de poleas en todo tipo de persianas en Pozuelo de Alarcón
- Poleas compatibles con todo tipo de persianas: manuales, motorizadas y de seguridad
- Proceso de reparación en Pozuelo de Alarcón: diagnóstico, recambios y tiempos realistas
- Garantía, mantenimiento y confianza: lo que marca un trabajo bien hecho
- FAQ sobre reparación e instalación de poleas de persianas en Pozuelo de Alarcón
- ¿Cómo sé si el problema de mi persiana es la polea y no la cinta?
- ¿Se puede cambiar solo la polea sin sustituir la cinta?
- ¿Qué pasa si sigo usando la persiana con la polea dañada?
- ¿Las poleas son iguales para todas las persianas enrollables?
- ¿En persianas motorizadas también se reparan poleas?
- ¿Cuánto tiempo suele durar una reparación de polea en Pozuelo de Alarcón?
- ¿Qué mantenimiento básico puedo hacer para alargar la vida de la polea?
- ¿Qué garantías suelen acompañar una sustitución de polea bien hecha?
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